Links
Archives
Venezia - dic.03/enero04
Wednesday, January 28, 2004
Spresiano, miércoles 28 de enero 2004
Hoy salimos temprano para CONEGLIANO y estuvimos unas tres horas paseando por la ciudad del Cima. Volvimos a hacer casi el mismo recorrido que la primera vez: Gradinata degli Alpini, Piazza Cima con el Teatro dell’Accademia y el Palazzo del Comune, la callecita donde vivió el Cima da Conegliano (justo detrás del Duomo), la Casa Sbarra (S.XVI); nos entretuvimos viendo los modernos negocios bajo las recovas de palacios casi todos del S.XV con sus fachadas afrescadas. Nuevamente entramos al Duomo pero estaba el fraile en misa dando un sermón sobre San Agustín así que salimos disparando. De ahí nos fuimos al Convento di San Francesco (S.XII, pero bombardeado) a ver una excavaciones arqueológicas actuales donde han encontrado un pozo cisterna, mármoles grabados y varias sepulturas, y finalmente recalamos a tomar un café en un bolichito que está en la esquina de la Via 20 de Setiembre (el día de mi cumpleaños) y el Fiume (rio) Monticano.
Cruzamos el Monticano y entramos a la Chiessa di SS Martino e Rosa da Lima, pegadita al rio, en Via Fenzi N 28. Lo de siempre… una montaña de obras de arte y la vista que pide a gritos una filmadora para poder mostrarle a tus amigos las maravillas que estás viendo. Atrás y arriba el órgano empotrado en un gigantesco mueble de madera de todo el ancho de la chiessa labrado como para ganar el campeonato mundial de los ebanistas. En el altar mayor una pala de “La Ultima Cena” pintada en 1615 por Sante Peranda (1566-1638) nacido y muerto en Venezia. En alguno de los tantos altares laterales otra de Antonio Zanchi –nacido en la ciudad de Este en 1631 y muerto en Venezia en 1722- titulada “I Santi Martino e Rosa da Lima” (1701). En otro “Il Miracolo di Soriano”, pintado en 1686 por Ambrogio Bon, nacido en Venezia en 1645 y muerto no se sabe cuándo ni dónde. Un descomunal púlpito totalmente tallado en madera por un tal Frate Elía Biondo entre aprox. los años 1722 y 1729 (aunque seguramente le llevó esos 7 años realizar semejante obra de arte). Una “Adorazione dei Pastori” pintada en el año aprox. de 1530 por Francesco Pagani da Figini detto Francesco da Milano, “documentato in Véneto e Friuli entre los años 1502 y 1548”.
Y lo de siempre… mármoles de todos los colores y regiones, taraceas de la que pidas, pisos gastados por zapatos de siglos, tumbas de cientos de años, frescos y decorados increíbles, un techo de madera trabajada que de mirarlo se te cae la baba, etc. etc. Estoy describiendo de un plumaso una desconocida iglesia de las tantas que hay en Conegliano, una ciudad que muy pocos saben que existe en el mapa del planeta. Ricardo B.: para entrar a esta iglesia no nos cobraron… para mi que lo agarramos al fraile durmiendo !!!
De Conegliano nos fuimos en bus a casa de Virginia y Mauro en MARENO DI PIAVE. Almorzamos ahí los manjares que le prepara Mauro a las visitas y gentilmente nos ofrecieron alcanzarnos hasta Spresiano no sin antes dar una vuelta por Oderzo. Por supuesto que aceptamos.
Ya en camino y a sabiendas de nuestras inquietudes artísticas y antropológicas Mauro quiso mostrarnos una chiessa perdida en medio del campo que había pertenecido a la Orden de Los Caballeros Templarios y creo que también a la Orden de Malta. Queda en un sitio llamado "Tempio", o sea templo, probablemente debido a esa aislada chiessa que es lo único que hay por ahí además de viñedos; pero la localidad se llama ORMELLE. Estaba cerrada pero el sacerdote tuvo la amabilidad de abrirla para nosotros. Es chiquita y está remodelada pero su antiguedad se remonta al S.XII; pudimos ver tanto dentro como fuera unos cuantos fragmentos de frescos de época. Siglo XII… yo no estaba en los planes de nadie en el siglo XII… Adyacente está el cimittero, tal la costumbre antigua.
Aquí Mauro me explicó una cosa tan plausible como interesante. No es que esa chiessa fue siempre un edificio cuidado y habitado por monjes y/o caballeros templarios; lo habrá sido en alguna época hasta que vaya a saber uno porqué se fueron y la dejaron abandonada. Quedó ahí y entraron a pasar los siglos, a los campesinos de la región poco habría de interesarles ese edificio abandonado; tal vez en algún siglo lo habrán utilizado de granero o vivienda, o para hacer reuniones y fiestas, o lo que sea. Es posible que recién en el siglo pasado con la estabilización de las naciones, la ciencia, la antropología, la división clara de los terrenos, etc. tanto los estamentos oficiales como la Iglesia se hayan ocupado y hecho cargo de eso que –hoy día- es una reliquia histórica. En todo caso, esta chiesa tuvo suerte porque quedó, es de imaginar que muchas otras las han de haber tirado abajo por ser molestas para el trabajo de la tierra (interrumpe el terreno), o para utilizar los materiales en la construcción de casas. Pasó con el Coliseo Romano y con muchas obras de la antiguedad, son pocas aquellas a las que los siglos le perdonaron la vida. Saqué dos o tres fotos y de ahí seguimos camino a Oderzo. Mario
Hoy salimos temprano para CONEGLIANO y estuvimos unas tres horas paseando por la ciudad del Cima. Volvimos a hacer casi el mismo recorrido que la primera vez: Gradinata degli Alpini, Piazza Cima con el Teatro dell’Accademia y el Palazzo del Comune, la callecita donde vivió el Cima da Conegliano (justo detrás del Duomo), la Casa Sbarra (S.XVI); nos entretuvimos viendo los modernos negocios bajo las recovas de palacios casi todos del S.XV con sus fachadas afrescadas. Nuevamente entramos al Duomo pero estaba el fraile en misa dando un sermón sobre San Agustín así que salimos disparando. De ahí nos fuimos al Convento di San Francesco (S.XII, pero bombardeado) a ver una excavaciones arqueológicas actuales donde han encontrado un pozo cisterna, mármoles grabados y varias sepulturas, y finalmente recalamos a tomar un café en un bolichito que está en la esquina de la Via 20 de Setiembre (el día de mi cumpleaños) y el Fiume (rio) Monticano.
Cruzamos el Monticano y entramos a la Chiessa di SS Martino e Rosa da Lima, pegadita al rio, en Via Fenzi N 28. Lo de siempre… una montaña de obras de arte y la vista que pide a gritos una filmadora para poder mostrarle a tus amigos las maravillas que estás viendo. Atrás y arriba el órgano empotrado en un gigantesco mueble de madera de todo el ancho de la chiessa labrado como para ganar el campeonato mundial de los ebanistas. En el altar mayor una pala de “La Ultima Cena” pintada en 1615 por Sante Peranda (1566-1638) nacido y muerto en Venezia. En alguno de los tantos altares laterales otra de Antonio Zanchi –nacido en la ciudad de Este en 1631 y muerto en Venezia en 1722- titulada “I Santi Martino e Rosa da Lima” (1701). En otro “Il Miracolo di Soriano”, pintado en 1686 por Ambrogio Bon, nacido en Venezia en 1645 y muerto no se sabe cuándo ni dónde. Un descomunal púlpito totalmente tallado en madera por un tal Frate Elía Biondo entre aprox. los años 1722 y 1729 (aunque seguramente le llevó esos 7 años realizar semejante obra de arte). Una “Adorazione dei Pastori” pintada en el año aprox. de 1530 por Francesco Pagani da Figini detto Francesco da Milano, “documentato in Véneto e Friuli entre los años 1502 y 1548”.
Y lo de siempre… mármoles de todos los colores y regiones, taraceas de la que pidas, pisos gastados por zapatos de siglos, tumbas de cientos de años, frescos y decorados increíbles, un techo de madera trabajada que de mirarlo se te cae la baba, etc. etc. Estoy describiendo de un plumaso una desconocida iglesia de las tantas que hay en Conegliano, una ciudad que muy pocos saben que existe en el mapa del planeta. Ricardo B.: para entrar a esta iglesia no nos cobraron… para mi que lo agarramos al fraile durmiendo !!!
De Conegliano nos fuimos en bus a casa de Virginia y Mauro en MARENO DI PIAVE. Almorzamos ahí los manjares que le prepara Mauro a las visitas y gentilmente nos ofrecieron alcanzarnos hasta Spresiano no sin antes dar una vuelta por Oderzo. Por supuesto que aceptamos.
Ya en camino y a sabiendas de nuestras inquietudes artísticas y antropológicas Mauro quiso mostrarnos una chiessa perdida en medio del campo que había pertenecido a la Orden de Los Caballeros Templarios y creo que también a la Orden de Malta. Queda en un sitio llamado "Tempio", o sea templo, probablemente debido a esa aislada chiessa que es lo único que hay por ahí además de viñedos; pero la localidad se llama ORMELLE. Estaba cerrada pero el sacerdote tuvo la amabilidad de abrirla para nosotros. Es chiquita y está remodelada pero su antiguedad se remonta al S.XII; pudimos ver tanto dentro como fuera unos cuantos fragmentos de frescos de época. Siglo XII… yo no estaba en los planes de nadie en el siglo XII… Adyacente está el cimittero, tal la costumbre antigua.
Aquí Mauro me explicó una cosa tan plausible como interesante. No es que esa chiessa fue siempre un edificio cuidado y habitado por monjes y/o caballeros templarios; lo habrá sido en alguna época hasta que vaya a saber uno porqué se fueron y la dejaron abandonada. Quedó ahí y entraron a pasar los siglos, a los campesinos de la región poco habría de interesarles ese edificio abandonado; tal vez en algún siglo lo habrán utilizado de granero o vivienda, o para hacer reuniones y fiestas, o lo que sea. Es posible que recién en el siglo pasado con la estabilización de las naciones, la ciencia, la antropología, la división clara de los terrenos, etc. tanto los estamentos oficiales como la Iglesia se hayan ocupado y hecho cargo de eso que –hoy día- es una reliquia histórica. En todo caso, esta chiesa tuvo suerte porque quedó, es de imaginar que muchas otras las han de haber tirado abajo por ser molestas para el trabajo de la tierra (interrumpe el terreno), o para utilizar los materiales en la construcción de casas. Pasó con el Coliseo Romano y con muchas obras de la antiguedad, son pocas aquellas a las que los siglos le perdonaron la vida. Saqué dos o tres fotos y de ahí seguimos camino a Oderzo. Mario
Comments:
Post a Comment