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Venezia - dic.03/enero04
Wednesday, December 31, 2003
Spresiano, 31 de diciembre 2003
Hola a todos en este último día del 2003. Hoy de vuelta amaneció lloviendo en la región y cancelamos el viaje a Treviso. “No problem, como en Jamaica”, está tan cerquita que iremos otro día.
Me llama la atención el sistema de recolección de residuos domiciliarios. Acá la cosa Pública funciona con tanta eficencia y eficacia como la Privada; la gente se atiene a las normas Públicas como si fueran sagradas. No se puede hacer cualquier cosa y está todo mucho más pautado que en Argentina. Para la basura hay que firmar un contrato con el Consorcio Intercomunale Priula y respetarlo; de lo contrario va multa y guay con no pagarla.
Hay cinco tipos de “tachos” para arrojar residuos y la empresa contratista (que es la misma Comuna, no privada) te provee los tachos y las correspondientes bolsitas de plástico o papel de distintos colores. Te dan un almanaque anual (lo tengo a la vista) con los distintos días en que tenés que sacar cada tacho indicado con íconos. Obviamente los tachos son identificables de manera que si te pescan poniendo la basura donde no corresponde te meten una multa. Hay que pagar para que la Comuna te preste el servicio: E.10 mensuales.
Para firmar el contrato Zulma pagó E.71.
Los cinco tachos son los siguientes:
- Secco non reciclable (color verde)
- Umido biodegradable (color marrón)
- Vetro, lattine, plástica (color azul)
- Carta e cartone (color amarillo)
- Verde e ramaglie (color blanco)
Zulma tiene una valija de viaje rota en plástico duro para tirar, la tiene en el balcón del depto. y debe llevarla a un sitio especial en un pueblo cercano llamado Arcade donde hay un “Centri Raccolta Differenziata”. No puede tirarla a la calle; más todavía: a ningún italiano se le ocurriría hacerlo.
Lo mismo pasa con el servicio de agua potable; se firma con la Comune di Spresiano un “Contratto di somministrazione acqua potable”. El contrato cuesta E.28.40 anuales y le ponen un contador de litros consumidos con un tope.
Ayer vi un camión con acoplado que no podía doblar la calle por unos carteles indicadores de pozos que había puesto la Comuna. Ante mi sorpresa el camionero se bajó, apartó los carteles, dobló y pasó, volvió a detener el camión y puso los carteles donde estaban; no los dejó ahí tirados. Cosas como esas –impensables en mi Patria- las veo todos los días.
La gente usa bastante la bicicleta y en todos los sitios hay de esos aparatos para estacionarlas; bien, casi todos las dejan sin candado. Afuera de los negocios en las veredas hay tachos para poner los paraguas, los dejan ahí sin preocuparse de que se los roben. Los comercios no tienen rejas ni la puerta de entrada con candado. En Venezia entramos en varios locales y observé que el dueño no anda preocupado por si le roban la mercadería (cosas finas de cristal, relojes, etc., artículos chiquitos y caros); se puede tocar la merca y sin problemas meterla uno en el bolsillo para piantársela; bien, no es el estilo de la gente, eso no lo hace nadie, no se les pasa por la cabeza llevarse sin pagar lo que no es propio, o sea... “afanar”. Cabe agregar que Venezia es una ciudad visitada por gente de todos los países, entre otros por argentinos.
Son extremadamente cuidadosos con la Norma Pública y nadie saca los pies del plato, de tal manera los espacios y objetos Públicos están cuidados y funcionan normalmente. No se arroja basura a la calle, ni siquiera un paquete de puchos o un pañal descartable, para eso están los correspondientes tachos; lo sorprendente para este argentino que escribe es que la cosa funcione; o en todo caso... ¿por qué allá en Argentina no funciona...?.
Y ni que hablar del tránsito de autos o de los trenes... ponés un pie en las líneas cebra y el tránsito se detiene para dejarte pasar aunque vengan 30 autos a 80 kmt./hora. Nadie te putea, la prioridad la tiene el peatón y parece que todo el mundo está de acuerdo. De paso digo que las chapas de los autos tienen dos letras, tres números y dos letras más, o sea siete caracteres aleatorios.
Los trenes son de primera categoría comparados con los nuestros, son estatales y funcionan a la perfección. La hora de llegada y partida es cronométrica no obstante la extensa y variada red ferroviaria. Más luego seguiré contando del tema automóviles y trenes.
Siendo las 14 hs. en Italia, las 10 de la mañana en Argentina, va para todos un sincero abrazo y que tengan un buen almuerzo. Mario
Hola a todos en este último día del 2003. Hoy de vuelta amaneció lloviendo en la región y cancelamos el viaje a Treviso. “No problem, como en Jamaica”, está tan cerquita que iremos otro día.
Me llama la atención el sistema de recolección de residuos domiciliarios. Acá la cosa Pública funciona con tanta eficencia y eficacia como la Privada; la gente se atiene a las normas Públicas como si fueran sagradas. No se puede hacer cualquier cosa y está todo mucho más pautado que en Argentina. Para la basura hay que firmar un contrato con el Consorcio Intercomunale Priula y respetarlo; de lo contrario va multa y guay con no pagarla.
Hay cinco tipos de “tachos” para arrojar residuos y la empresa contratista (que es la misma Comuna, no privada) te provee los tachos y las correspondientes bolsitas de plástico o papel de distintos colores. Te dan un almanaque anual (lo tengo a la vista) con los distintos días en que tenés que sacar cada tacho indicado con íconos. Obviamente los tachos son identificables de manera que si te pescan poniendo la basura donde no corresponde te meten una multa. Hay que pagar para que la Comuna te preste el servicio: E.10 mensuales.
Para firmar el contrato Zulma pagó E.71.
Los cinco tachos son los siguientes:
- Secco non reciclable (color verde)
- Umido biodegradable (color marrón)
- Vetro, lattine, plástica (color azul)
- Carta e cartone (color amarillo)
- Verde e ramaglie (color blanco)
Zulma tiene una valija de viaje rota en plástico duro para tirar, la tiene en el balcón del depto. y debe llevarla a un sitio especial en un pueblo cercano llamado Arcade donde hay un “Centri Raccolta Differenziata”. No puede tirarla a la calle; más todavía: a ningún italiano se le ocurriría hacerlo.
Lo mismo pasa con el servicio de agua potable; se firma con la Comune di Spresiano un “Contratto di somministrazione acqua potable”. El contrato cuesta E.28.40 anuales y le ponen un contador de litros consumidos con un tope.
Ayer vi un camión con acoplado que no podía doblar la calle por unos carteles indicadores de pozos que había puesto la Comuna. Ante mi sorpresa el camionero se bajó, apartó los carteles, dobló y pasó, volvió a detener el camión y puso los carteles donde estaban; no los dejó ahí tirados. Cosas como esas –impensables en mi Patria- las veo todos los días.
La gente usa bastante la bicicleta y en todos los sitios hay de esos aparatos para estacionarlas; bien, casi todos las dejan sin candado. Afuera de los negocios en las veredas hay tachos para poner los paraguas, los dejan ahí sin preocuparse de que se los roben. Los comercios no tienen rejas ni la puerta de entrada con candado. En Venezia entramos en varios locales y observé que el dueño no anda preocupado por si le roban la mercadería (cosas finas de cristal, relojes, etc., artículos chiquitos y caros); se puede tocar la merca y sin problemas meterla uno en el bolsillo para piantársela; bien, no es el estilo de la gente, eso no lo hace nadie, no se les pasa por la cabeza llevarse sin pagar lo que no es propio, o sea... “afanar”. Cabe agregar que Venezia es una ciudad visitada por gente de todos los países, entre otros por argentinos.
Son extremadamente cuidadosos con la Norma Pública y nadie saca los pies del plato, de tal manera los espacios y objetos Públicos están cuidados y funcionan normalmente. No se arroja basura a la calle, ni siquiera un paquete de puchos o un pañal descartable, para eso están los correspondientes tachos; lo sorprendente para este argentino que escribe es que la cosa funcione; o en todo caso... ¿por qué allá en Argentina no funciona...?.
Y ni que hablar del tránsito de autos o de los trenes... ponés un pie en las líneas cebra y el tránsito se detiene para dejarte pasar aunque vengan 30 autos a 80 kmt./hora. Nadie te putea, la prioridad la tiene el peatón y parece que todo el mundo está de acuerdo. De paso digo que las chapas de los autos tienen dos letras, tres números y dos letras más, o sea siete caracteres aleatorios.
Los trenes son de primera categoría comparados con los nuestros, son estatales y funcionan a la perfección. La hora de llegada y partida es cronométrica no obstante la extensa y variada red ferroviaria. Más luego seguiré contando del tema automóviles y trenes.
Siendo las 14 hs. en Italia, las 10 de la mañana en Argentina, va para todos un sincero abrazo y que tengan un buen almuerzo. Mario
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