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Venezia - dic.03/enero04
Monday, January 19, 2004
El pintor GIOVANNI BELLINI nació en Venecia hacia 1430. Considerado fundador del alto Renacimiento en esa ciudad, es el más famoso de tres grandes artistas venecianos de la misma familia, aunque su hermano y su padre fuesen también hábiles y conocidos artistas.
GIOVANNI recibió, al principio, la influencia de su padre JACOPO y de su hermano GENTILE, y posteriormente, de su famoso cuñado, MANTEGNA, quien se casó con la hermana de Bellini, Nicolosia, en 1454.
Alberto Durero, durante un viaje a Venecia, intercambió pinturas con Bellini y escribió grandes elogios sobre la obra de éste. Bellini tenía un gran taller con muchos alumnos y ayudantes; además de Giorgione y Tizziano, entre sus alumnos estuvieron Palma Vecchio y Sebastiano del Piombo.
Bellini pintó al principio al temple, pero cuando Antonello da Messina llevó de Holanda a Italia la nueva técnica al óleo, aprendida en el Norte, de los Van Eyck, Bellini la adoptó cubriendo sus temples con pinturas al óleo. Bellini se convirtió en el más grande pintor veneciano de madonnas, vivió hasta la provecta edad de ochenta y seis años, y fue muy respetado y honrado por los de su época.
Giovanni Bellini vivió en una época en que la historia de Venecia y de Italia sufrió grandes cambios. Vivió incluso lo suficiente para recibir la influencia de uno de sus propios alumnos, Giorgione. Bellini utilizó los nuevos medios y técnicas desarrollados durante su vida y enriqueció la pintura hasta un grado desconocido hasta entonces en el arte italiano, creando las bases sobre las que Tizziano, Giorgione y el Tintoretto elaboraron el arte de la pintura al óleo.
Bellini contribuyó de manera importante a la pintura por mediación del uso del color como estructura de su obra, y de su invención de los fondos complejos y unificados. Fue el primer artista que colocó un diminuto paisaje a lo lejos, detrás de la Madonna, sistema utilizado posteriormente por muchos grandes artistas.
”Retrato del Dogo Loredano” es una obra madura y, probablemente, el más hermoso ejemplo del estilo retratista de Bellini. Formando parte de la serie que pintó Bellini sobre los Dogos de Venecia, este retrato del jefe de la República veneciana entre 1501 y 1521, es el único que no se perdió ni fue destruido. Además de retratos, Bellini sobresalió en la realización de grandes retablos, pequeños cuadros piadosos y obras religiosas de todas clases.
GIOVANNI BELLINI (1430-1516)
Los BELLINI, GENTILE y GIOVANNI, han sido siempre considerados los primeros grandes pintores del Renacimiento Veneciano. JACOPO BELLINI, el padre de ambos, fue un artista de bastante mérito que se formó en la escuela de Umbría, heredera de la toscana; había trabajado con el pintor Gentile de Fabriano.
Los hermanos, según se afirma, conservaron como una preciosa reliquia el álbum de dibujos de su progenitor. Otra hija de Jacopo, Nicolasia, se desposó con el gran pintor lombardo Andrea Mantegna. En el taller de los Bellini se formó también el pintor Giorgione, quien habría de ser el maestro de Tizziano. Así los hermanos Bellini constituyen un enlace entre el precedente arte pictórico latino con la nueva etapa.
De la vida personal de GIOVANNI BELLINI se conoce poco. Fue el segundo hijo de Jacopo con su esposa Ana, pero ésta al hacer el testamento no lo menciona. Hasta la edad de 30 años aproximadamente, los hermanos sirvieron de ayudantes de su padre en los importantes trabajos acometidos por éste en Padua y Venecia.
Las obras de GIOVANNI tienen la armonía más dulce y un uso distintivo del color, que no por gusto era hijo de una ciudad donde la tradición colorista estaba siempre en el centro de los intereses pictóricos, como un río lento y grandioso, pero siempre rico y constante.
Se calcula que BELLINI vivió unos 85 años y de ellos pintó durante no menos de 60. El papel que jugó dentro de la pintura veneciana del Quattrocento fue por tanto protagónico. Vivió para ver su escuela brillar y deslumbrar a sus rivales, con creciente madura fuerza, devota gravidez y mucho esplendor universal de la Venezia de su tiempo. Pudo ver su influencia propagada por una multitud de alumnos, dos de los cuales, Giorgione y Tizziano lo sobrepasarían. Alberto Durero lo consideró el mejor pintor de Venezia. El 15 de noviembre de 1516 falleció y fue enterrado en San Zenopolo.
GIOVANNI recibió, al principio, la influencia de su padre JACOPO y de su hermano GENTILE, y posteriormente, de su famoso cuñado, MANTEGNA, quien se casó con la hermana de Bellini, Nicolosia, en 1454.
Alberto Durero, durante un viaje a Venecia, intercambió pinturas con Bellini y escribió grandes elogios sobre la obra de éste. Bellini tenía un gran taller con muchos alumnos y ayudantes; además de Giorgione y Tizziano, entre sus alumnos estuvieron Palma Vecchio y Sebastiano del Piombo.
Bellini pintó al principio al temple, pero cuando Antonello da Messina llevó de Holanda a Italia la nueva técnica al óleo, aprendida en el Norte, de los Van Eyck, Bellini la adoptó cubriendo sus temples con pinturas al óleo. Bellini se convirtió en el más grande pintor veneciano de madonnas, vivió hasta la provecta edad de ochenta y seis años, y fue muy respetado y honrado por los de su época.
Giovanni Bellini vivió en una época en que la historia de Venecia y de Italia sufrió grandes cambios. Vivió incluso lo suficiente para recibir la influencia de uno de sus propios alumnos, Giorgione. Bellini utilizó los nuevos medios y técnicas desarrollados durante su vida y enriqueció la pintura hasta un grado desconocido hasta entonces en el arte italiano, creando las bases sobre las que Tizziano, Giorgione y el Tintoretto elaboraron el arte de la pintura al óleo.
Bellini contribuyó de manera importante a la pintura por mediación del uso del color como estructura de su obra, y de su invención de los fondos complejos y unificados. Fue el primer artista que colocó un diminuto paisaje a lo lejos, detrás de la Madonna, sistema utilizado posteriormente por muchos grandes artistas.
”Retrato del Dogo Loredano” es una obra madura y, probablemente, el más hermoso ejemplo del estilo retratista de Bellini. Formando parte de la serie que pintó Bellini sobre los Dogos de Venecia, este retrato del jefe de la República veneciana entre 1501 y 1521, es el único que no se perdió ni fue destruido. Además de retratos, Bellini sobresalió en la realización de grandes retablos, pequeños cuadros piadosos y obras religiosas de todas clases.
GIOVANNI BELLINI (1430-1516)
Los BELLINI, GENTILE y GIOVANNI, han sido siempre considerados los primeros grandes pintores del Renacimiento Veneciano. JACOPO BELLINI, el padre de ambos, fue un artista de bastante mérito que se formó en la escuela de Umbría, heredera de la toscana; había trabajado con el pintor Gentile de Fabriano.
Los hermanos, según se afirma, conservaron como una preciosa reliquia el álbum de dibujos de su progenitor. Otra hija de Jacopo, Nicolasia, se desposó con el gran pintor lombardo Andrea Mantegna. En el taller de los Bellini se formó también el pintor Giorgione, quien habría de ser el maestro de Tizziano. Así los hermanos Bellini constituyen un enlace entre el precedente arte pictórico latino con la nueva etapa.
De la vida personal de GIOVANNI BELLINI se conoce poco. Fue el segundo hijo de Jacopo con su esposa Ana, pero ésta al hacer el testamento no lo menciona. Hasta la edad de 30 años aproximadamente, los hermanos sirvieron de ayudantes de su padre en los importantes trabajos acometidos por éste en Padua y Venecia.
Las obras de GIOVANNI tienen la armonía más dulce y un uso distintivo del color, que no por gusto era hijo de una ciudad donde la tradición colorista estaba siempre en el centro de los intereses pictóricos, como un río lento y grandioso, pero siempre rico y constante.
Se calcula que BELLINI vivió unos 85 años y de ellos pintó durante no menos de 60. El papel que jugó dentro de la pintura veneciana del Quattrocento fue por tanto protagónico. Vivió para ver su escuela brillar y deslumbrar a sus rivales, con creciente madura fuerza, devota gravidez y mucho esplendor universal de la Venezia de su tiempo. Pudo ver su influencia propagada por una multitud de alumnos, dos de los cuales, Giorgione y Tizziano lo sobrepasarían. Alberto Durero lo consideró el mejor pintor de Venezia. El 15 de noviembre de 1516 falleció y fue enterrado en San Zenopolo.
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